





HISTORIA - UNA HISTORIA DE AMOR MEDITERRÀNEA
La historia de BERTOLUCCI nació de una maravillosa historia de amor…
Un joven llamado Remo Bertolucci, originario de la región de Pisa e ingeniero diplomado en micromecánica, crece en plena Toscana marítima donde las influencias mediterráneas fomentan su creatividad. Mientras tanto, una joven suiza pasa las vacaciones en la Riviera italiana en compañía de sus padres. Se conocieron y el flechazo fue inmediato. En 1963, convenció al joven Remo para que la siguiera hasta Suiza. La pareja decidió unirse a la empresa relojera familiar fundada en 1911 y situada en la región de Bienne. En aquella época era un prestigioso taller de montaje de relojes mecánicos. Fue entonces cuando el joven Remo se apasionó por el mundo de la relojería.
Su inventiva no tardó en exacerbarse. A partir de 1973 desarrolló una actividad de Private Label. Varios años de experiencia, de proyectos de desarrollos relojeros en su conjunto hicieron que el encuentro entre el estilo de vida italiano y el arte relojero helvético dieran lugar a una marca propia.
En 1987, Remo decidió crear su propia empresa; la Firma BERTOLUCCI S.A. se fundó en Neuchâtel.
Remo se inspiró en los guijarros de las playas de su infancia para concebir sus primeras creaciones, la colección Pulchra, seguida de Vir en 1994, llevaban una pulsera innovadora que evocaba estas formas orgánicas. BERTOLUCCI entró en el mundo de la relojería de lujo y surcó los mares del éxito. Desafortunadamente, el fundador de la marca sufrió un terrible accidente en 1999 que lo apartó de los negocios y se vio resignado a vender la compañía.
Desde 2005, el grupo Dickson se hizo con la empresa y decidió revivir el lujo de BERTOLUCCI. Con una notable experiencia en el sector, el grupo dotó la marca con los medios necesarios para crear, desarrollar y establecer su retorno al mundo de la relojería de lujo.


